Antes de la invernal desnudez.
Aún ocre rojiza. Aún ardientemente tibia.
Con memoria de piel, de ríos y de veras verdes.
Algo más que la elipsis
que el sonido repetido del tuc tumm del tic tac
tal vez…
un toc toc de asombro
a las puertas de mi enrosado corazón
que me despierte y adrenale
y con alas en mis pies me lleve a abrirla
-Te estaba esperando, diría.
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