miércoles, 15 de septiembre de 2010

Trasciendo las fronteras
de esta piel escrita con el alma.
Sangrada en alfabetos milagreros.
De espinas y de gracias.
De silencios propios
y voluntades ajenas.
Lamida de horas sextas
y horas nonas.
Martirio de crepúsculos.
Gozo de lunas.
Regocijo de albas.
Poro a poro me leo
como un libro en las manos del tiempo
que descubre una nueva constelación,
con memoria de caos
y corazón de universo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bellisimo!!!! tus letras son música para el alma,me encanta leerte.
Helio

Bea dijo...

Hermosa sensibilidad!